CAPITULO II
EXISTEN LOS EXTRATERRESTRES? CAPITULO IIEl encuentro de la abuela
Esto que vi, no era un hombre, aunque tenía tamaño y forma de hombre. Cuando me incorporé pude ver que estaba cubierto de arriba abajo de una especie de armadura de metal de color azul pálido como algo sucia que le cubría de la cabeza a los pies. Ninguna parte de su cuerpo estaba descubierta excepto los ojos. En su cabeza, esta armadura parecía estar directamente integrada al cuerpo como si se tratase de una piel de metal. Era tan robusto como un toro. No parecía que esta armadura le dificultase el movimiento, pues se movía con destreza. Sus ojos eran oscuros.
Cuando esto me vio tan próximo a él sencillamente retrocedió como de la impresión y desapareció de mi vista sin salir por ninguna puerta ni ventana, simplemente ya no estaba. Esto me asusto tanto que no sé si corrí o si me desmaye, en fin, no recuerdo si volví a ver a mis amigos. Lo único que recuerdo de ese momento, es esa figura tratando de escabullirse, y finalmente desapareciendo de mi vista sin dejar rastro alguno. Esta imagen permaneció en mi mente por muchos días, sin contarle a nadie lo que sucedió.
Pero pronto, un episodio parecido estaba por suceder ya no solo a mí, sino a mi abuela. Recuerdo que ella se estaba examinando en un hospital especializado en la ciudad de La Vega, cabecera del municipio de Constanza, donde vivíamos. Mi abuela acostumbraba a levantarse muy temprano para poder llegar temprano a este hospital. No le importaba el frió que se sentía en las madrugadas. En una de esas, mi abuela estaba lista para salir pero algo extraño sucedía afuera de la casa; los perros ladraban insistentemente, algunas luces se prendieron en las casas de alrededor; algo estaba sucediendo.
Repentinamente los perros dejaron de ladrar, las luces en las casas se apagaron y hubo un silencio inexplicable. Afuera no se escuchaba más que los eternos grillos que nunca, sin importar el momento de la noche, dejan de sonar. Mi abuela, que estaba impaciente por salir a su diligencia, ya no estaba dispuesta a tardarse mas; después de percatarse de que en la casa todo estaba en orden, decidió que se iría.
Abrió la puerta y una extraña sensación invadió su corazón; algo andaba mal aun.
Cuando estaba en el patio, una sombra muy, pero muy extraña estaba casi frente a ella.
Mi abuela al ver esto, callo desmayada en el patio. Al parecer nadie se dio cuenta de lo que sucedía. Al poco tiempo, ella volvió en si. Aun aturdida, recordó lo sucedido y una gran impresión hacia que su corazón latiera fuertemente. Su primera reacción fue regresar a casa muy asustada y decidió no ir a su cita médica por el miedo que provoco ese extraño ser que mas adelante nos describió.
Por el resto de la madrugada no pudo dormir, era imposible; fue muy fuerte lo que vio. La sed la invadió de forma tal, que al amanecer, se había tomado más de un galón de agua, algo increíble en ella pues no acostumbraba a tomar mucha agua al día. Cuando mi madre se levantó se extrañó al ver a mi abuela aun en casa; al indagar, mi abuela le dijo que vio una criatura como nunca en toda su vida había visto; que esta criatura estaba tan cerca de ella y que al mismo tiempo intento huir pero que cayo desmayada al suelo perdiendo el conocimiento al instante. Entonces mi madre llamó a toda la familia para que escucháramos el relato de mi abuela. Cuando todos estábamos presentes entonces la abuela relato lo que sucedió. Todos estaban impresionados, sin embargo lo que a mi me llamo la atención, fue la descripción que la abuela hizo de la criatura…
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